“INVESTIGAR EL CAMINO NO TIENE FIN “
Por Ramón
Fernández-Cid
El
Camino del Karate, si es entendido éste como un Budo, esta repleto de etapas,
de reflexiones, de correcciones y de comienzos.
Si
nuestra práctica es un estudio continuo, y un análisis de nuestras propias
sensaciones y sentimientos, si nuestra entrega es total, sería, y comprometida
con la necesaria humildad del principiante.Si nuestro Camino es un Shugyo, una entrega
ascética y total, comprometida, en el cultivo de las virtudes esenciales del Camino,
entonces, nuestra práctica, nuestro devenir por el Camino, no desligable de
nuestra trayectoria vital, pasará por varias etapas.




